emboscados-amancio-prada, POESÍA EXISTENCIAL, Letras de canciones y poemas.

DEPOESÍA. Letras de canciones, poemas de amor, desamor, muerte y desengaño. Poesía de todas las épocas y estilos
Letras en español, letras en inglés, versos de serenidad, alegría, lovcura y desesperación. Poemas para toos los estados de ánimo y ocasiones. Humor, sentimiento y reflexión
BUSCAR LETRAS DE CANCIONES O POESÍAS POR TÍTULO O AUTOR:

Publicidad

Poesías disponibles en POESÍA EXISTENCIAL

Deposía. Un poema para cada momento.

EMBOSCADOS (Amancio Prada)

.   - POESÍA EXISTENCIAL.

Comentario de la obra:


     
    I
    Llegaron al galope
    soldados de un país lejano.
    Hierro en la mirada,
    su corazón era de oro.
    Preguntaron por el agua
    de un manantial extraño
    para las heridas.
    Escoltaban un tesoro.
    Y nadie supo responder.
    Doncellas les ofrecieron
    sus senos encendidos,
    pero ellos no podían ver,
    sus ojos eran de hierro.

    Siguieron al galope,
    buscaban una patria.
    Algunas enloquecieron
    mirando en un pálido mapa.
    Ellos prometieron volver,
    prometieron volver mañana.
    ¿Cuándo es mañana?
    No sé, mi amor.
    Nadie sabe.

     

    El agua que corre al mar
    por el aire ha de volver.
    Allí se queda la sal,
    aquí crece la sed.
    Los árboles suplican
    la lluvia de las nubes
    cuando pasan
    levantan sus copas,
    quieren gritar su nombre.
    Pero ¿quién reconoce
    una nube en el cielo?
    Se multiplicaban
    los caminos al paso,
    los amigos emprendían
    destinos diferentes.
    Guardaban todavía
    el calor en sus manos,
    pero el viento del desierto
    fue quemando sus ojos
    y la sangre
    el brillo de sus espadas.
    Ningún camino era de vuelta.
    Todos se alejaban.

     

    Mañana ¿cuándo es mañana?
    No sé, mi amor.
    Nadie sabe.
    Mañana ¿cuándo es mañana?
    Es inútil, mi amor, mirar afuera.
    Mañana ¿cuándo es mañana?
    No sé, mi amor.
    No sé.

     

    II

    Cada soldado
    llevaba una canción.
    Cantaré la que decía
    mi hermano taciturno,
    era el más joven,
    voz interior:

     

    "Polvo molido
    Arena tierna
    Rayo encendido
    Sobre mi alma.
    La luna clara
    Sagrada noche
    Nube tranquila
    Del horizonte.
    Lejana estrella
    De un solo día
    Dulce tristeza
    Melancolía"

     

    Cada soldado
    llevaba una canción,
    cada canción su plegaria,
    cada plegaria un deseo
    y un estribillo común
    que a coro todos pensaban:
    "Que mi justicia sea la de los fuertes.
    Que mi fuerza sea la de los justos"

     

    III

    La luz no siempre alumbra certidumbre,
    así la claridad cuando te falta.
    Su resplandor a veces siembra dudas
    y conmueve los cimientos más profundos.
    ¿No has sentido alguna vez
    el galopar de unos caballos en el pecho?
    ¿Qué extraño poderío levantó su aparición?
    Dame, padre, tu bendición
    en el momento del adiós.

     

    Cada soldado
    llevaba una canción,
    cada canción su plegaria,
    cada plegaria un deseo
    y un estribillo común
    que a coro todos pensaban:
    "Que mi justicia sea la de los fuertes
    que mi fuerza sea la de los justos".
    Dame, padre, tu bendición
    en el momento del adiós.

     

    IV

    De pronto se oyó
    la voz de un hombre
    era la oración,
    sonaba como un lamento.
    Junto a un árbol
    se quedó diciendo:

     

    Madre, miña mae, mamma,
    mother, ma mère, mamá,
    con tu voz clara,
    mientras lavabas en el río
    cantando, tu voz
    alimentó mi garganta.
    Mes de mayo en la capilla
    de la ardiente Fátima.
    Ora pro nobis, ora pro nobis.
    Casi de noche al volver,
    miedo de lobo, murmurando
    ora pro nobis,
    besando,
    ora pro nobis,
    las primas y las faldas.
    Ya las cerezas pintaban.

     

    Nunc et in hora, ora pro nobis,
    ahora que la lámpara
    que arde en mi pecho
    se apaga.
    Ahora y en la hora
    de la noche sin alba,
    cómo me faltan.
    Cómo me faltan aquí
    ahora los labios
    que alguna vez con dulzura
    pronunciaron mi nombre.
    Todos los labios que amé.
    Que los amigos prosigan
    aquella primera danza.
    Si lejos alguien me espera
    otro vendrá con mi cara.
    Con mayor ansia.
    Estrella de la mañana.

     

    Su lamento era un cantar.
    Su cantar era una forma
    de ofrecer el alma.
    Vivió su muerte
    la vio venir:
    Por un horizonte oscuro
    dos soles que se acercaban
    le cegaron al coincidir.

     

    Que los amigos prosigan
    aquella primera danza.
    Más lejos alguien me espera,
    estrella de la mañana.
    Ora pro nobis
    Ora pro nobis
    Ora pro nobis
    Siguieron al galope,
    buscaban una patria.
    algunas enloquecieron
    mirando en un pálido mapa.

     

    Suavemente
    en lo más alto
    cantaba su condición
    de pájaro solitario,
    suavemente:
    Tu patria es el aire
    es mi patria.
    No tengo bandera
    no tengas.

     

    Venimos del País de la Noche
    navegando por un sueño
    en este bosque de estrellas emboscados
    en busca de una claridad
    amable morada de la memoria.
    Y una fuente de luz y silencio
    donde no tema mi hermana
    lo que cantaba el romance:
    "La garza se queja
    de su desventura
    que nunca la deja
    gozar de la altura.
    Si tantos halcones
    la garza combaten,
    por Dios, que la maten"

     

    V

    Muy lejos una mujer,
    alegría y tormento,
    miraba el camino.
    Ojos del color del viento,
    memoria y deseo a la vez:

     

    Era un castillo
    de acero su pecho
    y una caracola
    colgaba de su cuello.
    Toma, me dijo, este don,
    porque quiero
    que sueñes con el mar
    y escuches el rumor
    de mi pensamiento
    mientras vuelvo.
    Mientras vuelve.

     

    Llegaron como la noche
    encendiendo estrellas.
    Lleno está el cielo de ellas.
    Pero los ojos se van, ay de mí,
    se van con el cometa
    que turba el firmamento.
    Planeta oscuro y dormido,
    presiento que cuando
    me abandone tu luz
    me envolverá el frío silencio
    de una quietud aparente.
    Se fueron con la mañana
    robando sueños.
    Freno y espuela.

     

    Todo el tiempo
    que viví me parece
    una larga espera
    para encontrarte.
    No tengas prisa en partir,
    no te vayas,
    prolonga la alegría
    de estar dentro de mí
    que me dejas presa
    y con la miel en la boca.
    Llegaron como la noche
    encendiendo estrellas.
    Se fueron con la mañana
    robando sueños.
    ¡Freno y espuela!
    Que vuelvan con el sol
    con el sol radiante del mediodía.
    ¡Que vuelvan!
    Memoria y deseo a la vez.

     

    VI

    El narrador piensa en voz alta:
    ¿Qué será de estos hombres?
    ¿Qué ciencia cierta pretenden?
    ¿A qué primer impulso obedecieron?
    ¿Qué deseo les empuja más allá
    siempre siguiendo
    la línea del horizonte,
    mas condenados también a la nostalgia
    después de sentir el dardo
    de la mirada de amor
    de aquellas mujeres
    que sueñan y rezan por su regreso?
    ¿Quieren fundar una patria?
    ¿Acotar un territorio?
    ¿No atienden el canto
    del pájaro solitario?
    Caballeros, astronautas,
    monjes, soldados
    ¿En un galope de tanques o de naves
    volverán mañana?
    ¿Cuándo es mañana?

     

    ¿No has sentido alguna vez
    el galopar de unos caballos
    en el pecho?
    ¿Qué extraño poderío
    levantó su aparición?
    Dame, padre, tu bendición
    en el momento del adiós.

     

    VII

    Triste partir
    si se queda el alma.
    Triste más triste
    quedar esperando,
    Nunca me digas adiós,
    reza por mí tu oración.

     

    Levantemos tres altares
    Dios oculto
    Rojo rosario de salmos
    Invocamos
    Donde brote el manantial
    Tu alianza
    Bálsamo de las heridas
    Te llevamos,
    Dios, oculto.

     

    Ojalá que una tormenta
    vendaval
    a la rosa de los vientos
    desoriente
    sin saber que vuelven vuelvan
    a ocupar
    esta tierra y este cuerpo.
    Nosotras somos la sal
    y somos el manantial.
    Somos la herida y el bálsamo,
    polvo de luna en el mar.

     

    VIII

    De pronto qué maravilla
    en medio del bosque
    oculto entre la maleza
    descubren un templo.
    Templo inacabado,
    hiedra y piedra dentro.
    Y escrita en la cal
    su propia historia advierten
    en una espiral
    que trazaba el poema:
    "Vuestro final no está escrito"
    decía el último verso.
    Pues entonces somos libres.
    Nos quedaremos aquí
    hasta coronar el templo
    y poner a salvo en él
    el tesoro de nuestros sueños.

     

    Sueño con el mar,
    escucho su rumor.
    Aquella caracola
    colgada de tu cuello
    me guarda la promesa
    que tu luz me envolverá.
    Sueño con el mar.

     

    Mañana cuando regresen
    al atardecer la pena,
    heridas como sueños abiertos
    en el huerto habrán crecido
    y en el cielo una señal
    devolverá la luz a la mente
    de aquellas que enloquecieron mirando.
    Camino por donde se fueron.
    Estatuas de sal
    bajo la lluvia llorando
    lloran las horas perdidas,
    lloran la noche malva
    por donde se habían ido
    sus ojos bien heridos,
    corazón caliente
    y una caricia oculta.
    Lejos de casa en el bosque
    una caricia.

     

    Mañana ¿cuándo es mañana?
    No sé, mi amor.
    Nadie sabe.
    Mañana ¿cuándo es mañana?
    Es inútil, mi amor, mirar afuera.
    Mañana ¿cuándo es mañana?
    No sé, mi amor.
    No sé.

     

    Guardaban todavía
    el calor en sus manos
    pero el viento del desierto
    fue quemando sus ojos
    y la sangre
    el brillo de sus espadas.
    Ningún camino era de vuelta,
    todos se alejaban.




    Manicomio de caricaturas. El alma humana como casa de locos.







    Nice old advertising







     

    DEPOESIA. Ovidio Nason. Vega de Magaz, León
    Poemas de grandeza, Poemas de locura, Poesía y versos de lucha, Poesía sobre la nostalgia, Poesía sobre la serenidad, Poemas de pasión, Sátira, humor y poesía burlesca, Poesía religiosa, Poesía erótica, Poemas sobre la alegría, Poesía del desengaño, Poesía existencial, Poesía social, Letras de canciones en inglés, Poesías al viento, Himnos y cantos de guerra. Busca letras, poemas o versos de cualquier autor en la ficha de cada apartado o en el buscador.