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Cantar del mío Cid (Anónimo) año 1245

.   - POESÍA Y VERSOS DE LUCHA.

Comentario de la obra:


     Este es un fragmento del Cantar del mío Cid, un poema anónimo medieval.


    D
    e los sos ojos tan fuertemientre lorando
    tornava la cabeça & estávalos catando.

    Vio puertas abiertas & uços sin cannados,

    alcándaras vazías sin pielles & sin mantos

    e sin falcones & sin adtores mudados.

    Sospiró Mío Çid ca mucho avíe grandes cuidados.

    Ffabló Mío Çid bien & tan mesurado:

    «¡Grado a tí, Sennor, Padre que estás en alto!

    ¡Esto me an buelto míos enemigos malos!»

    Allí pienssan de aguijar, allí sueltan las rriendas.

    2.

    A la exida de Bivar ovieron la corneja diestra

    e entrando a Burgos oviéronla siniestra.

    Meçió Mío Çid los ombros & engrameó la tiesta:

    «¡Albriçia, Álbar Ffánnez, ca echados somos de tierra!»

    3.

    Mío Çid Ruy Díaz por Burgos entrava,

    en su conpanna LX pendones.

    Exíenlo ver mugieres & varones,

    burgeses & burgesas por las finiestras son,

    plorando de los ojos tanto avíen el dolor.

    De las sus bocas todos dizían una rrazón:


    «¡Dios, qué buen vassalo! ¡Si oviesse buen sennor!»

    4.

    Conbidarle íen de grado mas ninguno non osava;

    el rrey don Alfonsso tanto avíe la grand sanna,

    antes de la noche en Burgos dél entró su carta

    con grand rrecabdo & fuertemientre sellada,

    que a Mío Çid Ruy Díaz que nadi no l’ diessen posada,

    e aquel que ge la diesse sopiesse vera palabra

    que perderíe los averes & más los ojos de la cara

    e aun demás los cuerpos & las almas.

    Grande duelo avíen las yentes christianas;

    ascóndense de Mío Çid ca no l’ osan dezir nada.

    El Campeador adelinnó a su posada;

    así commo legó a la puerta falóla bien çerrada

    por miedo del rrey Alfonsso que assí lo avíen parado

    que si non la quebrantas’ por fuerça que non ge la abriese nadi.

    Los de Mío Çid a altas vozes laman,

    los de dentro non les queríen tornar palabra.

    Aguijó Mío Çid, a la puerta se legava,

    sacó el pie del estribera, una ferida l’ dava.

    Non se abre la puerta ca bien era çerrada.

    Una ninna de nuef annos a ojo se parava:

    «¡Ya Campeador, en buen ora çinxiestes espada!

    El rrey lo ha vedado, anoch dél entró su carta

    con grant rrecabdo & fuertemientre sellada.

    Non vos osaríemos abrir nin coger por nada;

    si non, perderíemos los averes & las casas

    & demás los ojos de las caras.

    Çid, en el nuestro mal vos non ganades nada;

    mas ¡el Criador vos vala con todas sus vertudes sanctas!»

    Esto la ninna dixo & tornos’ pora su casa.

    Ya lo vee el Çid que del rrey non avíe graçia.

    Partios’ de la puerta, por Burgos aguijava,

    lego a Sancta María, luego descavalga,

    fincó los innojos, de coraçón rrogava.

    La oraçión fecha luego cavalgava;

    salió por la puerta & en Arlançón passava.

    Cabo essa villa en la glera posava,


    fincava la tienda & luego descavalgava.

    Mío Çid Ruy Díaz el que en buen ora çinxó espada

    posó en la glera quando no l’ coge nadi en casa,

    derredor dél una buena conpanna.

    Assí posó Mío Çid commo si fuesse en montanna.

    Vedada l’an compra dentro en Burgos la casa

    de todas cosas quantas son de vianda;

    non le osaríen vender al menos dinarada.

    5.

    Martín Antolínez el burgalés complido

    a Mío Çid & a los suyos abástales de pan & de vino;

    non lo conpra, ca él se lo avíe consigo;

    de todo conducho bien los ovo bastidos.

    Pagos’ Mío Çid el Campeador & todos los otros que van a so çervicio.

    Fabló Martín Antolínez, odredes la que a dicho:

    «¡Ya Canpeador en buen ora fuestes naçido!

    Esta noch yagamos vayamosnos al matino,

    ca acusado seré de lo que vos he servido;

    en ira del rrey Alffonsso yo seré metido.

    Si convusco escapo sano o bivo

    aun çerca o tarde el rrey quererme ha por amigo;

    si non, quanto dexo ¡no lo preçio un figo!»

    6.

    Fabló Mío Çid el que en buen ora çinxó espada:

    «¡Martín Antolínez sodes ardida lança!

    Si yo bivo doblarvos he la soldada.

    Espeso & el oro & toda la plata;

    bien lo vedes que yo no trayo nada,

    e huebos me seríe pora toda mi companna.

    Ferlo he amidos, de grado non avríe nada.

    Con vuestro consego bastir quiero dos archas;

    incámoslas d’arena ca bien serán pesadas,

    cubiertas de guadalmeçí & bien enclaveadas.

    7.

    Los guadameçis vermejos & los clavos bien dorados.

    Por Rachel & Vidas vayádesme privado;


    quando en Burgos me vedaron compra & el rrey me a airado,

    non puedo traer el aver ca mucho es pesado,

    enpennárgelo he por lo que fuere guisado.

    De noche lo lieven que non lo vean christianos;

    véalo el Criador con todos los sos sanctos,

    yo más non puedo & amidos lo fago.»

    8.

    Martín Antolínez non lo detardava,

    passó por Burgos, al castiello entrava,

    por Rachel & Vidas a priessa demandava.

    por Rachel & Vidas apriessa demandava.

    9.

    Rachel & Vidas en uno estavan amos

    en cuenta de sus averes, de los que avíen ganados.

    Legó Martín Antolínez a guisa de menbrado:

    «¿O sodes, Rachel & Vidas, los míos amigos caros?

    En poridad fablar querría con amos.»

    Non lo detardan, todos tres se apartaron:

    «Rachel & Vidas: amos me dat las manos

    que non me descubrades a moros nin a christianos;

    por siempre vos faré rricos, que non seades menguados.

    El Campeador por las parias fue entrado,

    grandes averes prisó & mucho sobejanos;

    rretovo d’ellos quanto que fue algo,

    por en vino a aquesto porque fue acusado.

    Tiene dos arcas lennas de oro esmerado.

    Ya lo vedes que el rrey le a airado.

    Dexado ha heredades & casas & palaçios;

    aquelas non las puede levar, si non, seríen ventadas;

    el Campeador dexarlas ha en vuestra mano,

    e prestalde de aver lo que sea guisado.

    Prended las archas & metedlas en vuestro salvo;

    con grand jura meted i las fes amos

    que non las catedes en todo aqueste anno.»

    Rachel & Vidas séyense consejando:

    «Nos huebos avemos en todo de ganar algo.

    Bien lo sabemos que él algo gannó,


    quando a tierra de moros entró que grant aver sacó;

    non duerme sin sospecha qui aver trae monedado.

    Estas archas prendámoslas amas,

    en logar las metamos que non sean ventadas.

    Mas dezidnos del Çid: ¿de qué será pagado,

    o que ganançia nos dará por todo aqueste anno?»

    Respuso Martín Antolínez a guisa de menbrado:

    «Mío Çid querrá lo que ssea aguisado,

    pedir vos a poco por dexar so aver en salvo;

    acógensele omnes de todas partes menguados;

    a menester seisçientos marcos.»

    Dixo Rachel & Vidas: «Dárgelos hemos de grado.»

    «Ya vedes que entra la noch, el Çid es presurado;

    huebos avemos que nos dedes los marchos.»

    Dixo Rachel & Vidas: «Non se faze assí el mercado,

    si non primero prendiendo & después dando.»

    Dixo Martín Antolínez: «Yo d’esso me pago.

    Amos tred al Campeador contado,

    e nos vos ayudaremos que assí es aguisado

    por aduzir las archas & meterlas en vuestro salvo,

    que non lo sepan moros nin christianos.»

    Dixo Rachel & Vidas: «Nos d’esto nos pagamos;

    las archas aduchas, prendet seyesçientos marcos.»

    Martín Antolínez cavalgó privado

    con Rachel & Vidas de voluntad & de grado.

    Non viene a la pueent ca por el agua a passado

    que ge lo non ventanssen de Burgos omne nado.

    Afevos los a la tienda del Campeador contado:

    assí commo entraron al Çid besáronle las manos,

    sonrrisos’ Mío Çid, estávalos fablando:

    «¡Ya don Rachel & Vidas avédesme olbidado!

    Ya me exco de tierra ca del rrey so airado;

    a lo que m’ semeja de lo mío avredes algo,

    mientras que vivades non seredes menguados.»

    Don Rachel & Vidas a Mío Çid besáronle las manos.

    Martín Antolínez el pleito a parado

    que sobre aquelas archas darle íen VI çientos marcos

    e bien ge las guardaríen fasta cabo del anno;

    ca assí l’ dieran la fe & ge lo avíen jurado


    que si antes las catassen que fuessen perjurados,

    non les diesse Mío Çid de la ganançia un dinero malo.

    Dixo Martín Antolínez: «Cargen las archas privado.

    Levaldas, Rachel & Vidas, ponedlas en vuestro salvo;

    yo iré convusco que adugamos los marcos,

    ca a mover a Mío Çid ante que cante el gallo.»

    Al cargar de las archas veríedes gozo tanto:

    non las podíen poner en somo mager eran esforçados,

    Grádanse Rachel & Vidas con averes monedados,

    ca mientra que visquiessen refechos eran amos.

    10.

    Rachel a Mío Çid la mano l’ ba besar:

    «¡Ya Canpeador en buen ora çinxiestes espada!

    De Castiella vos ides pora las yentes estrannas;

    assí es vuestra ventura, grandes son vuestras ganançias,

    una piel vermeja morisca & ondrada

    Çid, beso vuestra mano en don que la yo aya.»

    «Plazme», dixo el Çid, «D’aquí sea mandada;

    si vos la aduxier d’allá; si non, contalda sobre las arcas.»

    En medio del palaçio tendieron un almofalla,

    sobr’ ella una sávana de rançal & muy blanca;

    a tod el primer colpe III çientos marcos de plata echaron,

    notólos don Martino, sin peso los tomava;

    los otros CCC en oro ge los pagavan.

    Çinco escuderos tiene don Martino, a todos los cargava.

    Quando esto ovo fecho odredes lo que fablava:

    «Ya don Rachel & Vidas en vuestras manos son las arcas;

    yo, que esto vos gané, bien mereçía calças.»

    11.

    Entre Rachel & Vidas aparte ixieron amos:

    «Démosle buen don ca él no’ lo ha buscado.

    Martín Antolínez un burgalés contado

    vos lo mereçedes, darvos queremos buen dado

    de que fagades calças & rrica piel & buen manto;

    dámosvos en don a vos XXX marchos.

    Mereçerno’ lo hedes, ca esto es aguisado,

    atorgarnos hedes esto que avemos parado.»


    Gradeçiólo don Martino & rreçibió los marchos;

    gradó exir de la posada & spidiós’ de amos.

    Exido es de Burgos & Arlançón a passado,

    vino pora la tienda del que en buen ora nascó;

    reçibiólo el Çid abiertos amos los braços:

    «¿Venides, Martín Antolínez, el mío fiel vassalo?

    ¡Aun vea el día que de mí ayades algo!»

    «Vengo, Campeador, con todo buen rrecabdo;

    vos VI çientos & yo XXX he ganados.

    Mandad coger la tienda & vayamos privado,

    en San Pero de Cardenna i nos cante el gallo;

    veremos vuestra mugier menbrada fijadalgo;

    mesuraremos la posada & quitaremos el rreinado,

    mucho es huebos ca çerca viene el plazo.»

    12.

    Estas palabras dichas, la tienda es cogida,

    Mío Çid & sus conpannas cavalgan tan aina.

    La cara del cavallo tornó a Sancta María,

    alçó su mano diestra, la cara se sanctigua:

    «¡A tí lo gradesco, Dios, que çielo & tierra guías!

    ¡Válanme tus vertudes gloriosa Sancta María!

    D’aquí quito Castiella pues que el rrey he en ira;

    non sé si entraré i más en todos los míos días.

    ¡Vuestra vertud me vala Gloriosa, en mi exida,

    & me ayude él me acorra de noch & de día!

    Si vos assí lo fiziéredes & la ventura me fuere complida

    mando al vuestro altar buenas donas & rricas;

    esto & yo en debdo que faga i cantar mill missas.»

    13.

    Spidiós’ el caboso de cuer & de veluntad.

    Sueltan las rriendas & pienssan de aguijar.

    Dixo Martín Antolínez: «Veré a la mugier a todo mío solaz,

    castigarlos he cómmo abrán a far.

    Si el rrey me lo quisiere tomar ¡a mí non m’inchal!

    Antes seré convusco que el sol quiera rrayar.»

     

     

    14.

    Tornavas Martín Antolínez a Burgos & Mío Çid aguijó

    pora San Pero de Cardenna quanto pudo a espolear

    con estos caualleros que l’ sirven a so sabor.

    Apriessa cantan los gallos & quieren quebrar albores

    quando legó a San Pero el buen Campeador.

    El abbat don Sancho christiano del Criador

    rezava los matines a buelta de los albores;

    i estava donna Ximena con çinco duennas de pro

    rrogando a San Pero & al Criador:

    «¡Tú que a todos guías vala Mío Çid el Campeador!»

    Lamavan a la puerta, i sopieron el mandado;

    ¡Dios, qué alegre fue el abbat don Sancho!

    Con lumbres & con candelas al corral dieron salto,

    con tan grant gozo rreçiben al que en buen ora nascó:

    «¡Gradéscolo a Dios, Mío Çid!» dixo el abbat don Sancho;

    «Pues que aquí vos veo prendet de mí ospedado.»

    Dixo el Çid: «Graçias, don abbat, & so vuestro pagado.

    Yo adobaré conducho pora mí & pora mis vassallos;

    mas, porque me vo de tierra dovos L marchos,

    si yo algun día visquier servos han doblados.

    Non quiero fazer en el monesterio un dinero de danno;

    evades aquí pora donna Ximena dovos C marchos,

    a ella & a sus fijas & a sus duennas sirvádeslas est’ anno.

    Dues fijas dexo ninnas & prendetlas en los braços,

    aquéllas vos acomiendo a vos, abbat don Sancho;

    d’ellas & de mi mugier fagades todo rrecabdo.

    Si essa despenssa vos falleçiere o vos menguare algo,

    bien las abastad, yo assí vos lo mando;

    por un marcho que despendades al monesterio daré yo quatro».

    Otorgádogelo avíe el abbat de grado.

    Afevos donna Ximena con sus fijas do va legando,

    sennas duennas las traen & adúzenlas adelant.

    Ant’ el Campeador donna Ximena fincó los inojos amos,

    lorava de los ojos, quísol’ besar las manos:

    «¡Merçed, Campeador, en ora buena fuestes nado!

    Por malos mestureros de tierra sodes echado.


    16.

    ¡Merçed, ya Çid, barba tan complida!

    Fem’ ante vos yo & vuestras ffijas

    iffantes son & de días chicas

    con aquestas mis duennas de quien so yo servida.

    Yo lo veo que estades vos en ida

    e nos de vos partir nos hemos en vida:

    ¡Dandnos consejo por amor de Sancta María!»

    Enclinó las manos en la su barba velida,

    a las sus fijas en braço las prendía,

    legolas al coraçón ca mucho las quería.

    Lora de los ojos, tan fuertemientre sospira:

    «¡Ya donna Ximena la mi mugier tan complida,

    commo a la mi alma yo tanto vos quería!

    Ya lo vedes que partirnos emos en vida,

    yo iré & vos fincaredes remanida.

    ¡Plega a Dios & a Sancta María

    que aun con mis manos case estas mis fijas,

    o que de ventura & algunos días vida

    e vos, mugier ondrada, de mí seades servida!»

    17.

    Grand yantar le fazen al buen Campeador.

    Tannen las campanas en San Pero a clamor.

    Por Castiella oyendo van los pregones

    cómmo se va de tierra Mío Çid el Campeador;

    unos dexan casas & otros onores,

    en aques’ día a la puent de Arlançón

    çiento quinze cavalleros todos juntados son;

    todos demandan por Mío Çid el Campeador.

    Martín Antolínez con ellos’ cojó;

    vansse pora San Pero do está el que en buen punto naçió.

    18.

    Quando lo sopo Mío Çid el de Bivar

    que l’ creçe companna por que más valdrá,

    apriessa cavalga, reçebirlos salíe,

    tornos’ a sonrisar, léganle todos, la mano l’ ban besar.


    Fabló Mío Çid de toda voluntad:

    «Yo rruego a Dios & al Padre spirital,

    vos, que por mí dexades casas & heredades,

    enantes que yo muera algún bien vos pueda far,

    lo que perdedes doblado vos lo cobrar.»

    Plogo a Mío Çid porque creçió en la yantar,

    plogo a los otros omnes todos quantos con él están.

    Los VI días de plazo passados los an,

    tres an por troçir sepades que non mas.

    Mandó el rrey a Mío Çid a aguardar,

    que si después del plazo en su tierra l’ pudies’ tomar

    por oro nin por plata non podríe escapar.

    El día es exido, la noch queríe entrar,

    a sus cavalleros mandólos todos juntar:

    «¡Oid, varones, non vos caya en pesar!

    Poco aver trayo, dar vos quiero vuestra part.

    Sed menbrados cómmo lo devedes far;

    a la mannana quando los gallos cantarán

    non vos tardedes, mandedes ensellar;

    en San Pero a matines tandrá el buen abbat,

    la missa nos dirá, esta será de Sancta Trinidad;

    la missa dicha, penssemos de cavalgar,

    ca el plazo viene açerca, mucho avemos de andar.»

    Cuemo lo mandó Mío Çid assí lo an todos ha far.

    Passando va la noch, viniendo la man;

    a los mediados gallos pienssan de ensellar.

    Tannen a matines a una priessa tan grand;

    Mío Çid & su mugier a la eglesia van.

    Echós’ donna Ximena en los grados delant el altar

    rrogando al Criador quanto ella mejor sabe

    que a Mío Çid el Campeador que Dios le curiás’ de mal:

    «¡Ya Sennor glorioso, Padre que en çielo estás!

    Fezist çielo & tierra, el tercero el mar,

    fezist estrelas & luna & el sol pora escalentar;

    prisist encarnaçión en Sancta María madre,

    en Belleem apareçist commo fue tu veluntad;

    pastores te glorifficaron, ovieronte a laudare,

    tres rreyes de Arabia te vinieron adorar

    Melchior & Gaspar & Baltasar


    oro & tus & mirra te offreçieron commo fue tu veluntad,

    salveste a Jonás quando cayó en la mar,

    salvest a Daniel con los leones en la mala cárçel,

    salvest dentro en Roma al sennor San Sabastián,

    salvest a Sancta Susanna del falso criminal;

    por tierra andidiste XXXII annos, Señor spirital,

    mostrando los miráculos por en avemos qué fablar:

    del agua fezist vino & de la piedra pan,

    rresuçitest a Lázaro ca fue tu voluntad;

    a los judíos te dexeste prender; do dizen monte Calvario

    pusiéronte en cruz por nombre en Gólgota,

    dos ladrones contigo, estos de sennas partes,

    el uno es en paraíso ca el otro no entró alá;

    estando en la cruz vertud fezist muy grant:

    Longinos era çiego que nunquas vio alguandre,

    diot’ con la lança en el costado dont ixió la sangre,

    corrió la sangre por el astil ayuso, las manos se ovo de untar,

    alçolas arriba, legolas a la faz,

    abrió sos ojos, cató a todas partes,

    en tí crovó al ora por end es salvo de mal;

    en el monumento rresuçitest,

    fust a los infiernos commo fue tu voluntad,

    quebrantaste las puertas & saqueste los sanctos padres.

    Tú eres rrey de los rreyes & de tod el mundo padre,

    a tí adoro & creo de toda voluntad,

    e rruego a San Peidro que me ayude a rrogar

    por Mío Çid el Campeador que Dios le curie de mal,

    ¡quando oy nos partimos en vida nos faz juntar!»

    La oraçión fecha, la missa acabada la an,

    salieron de la eglesia, ya quieren cavalgar.

    El Çid a donna Ximena ívala abraçar,

    donna Ximena al Çid la mano l’ va besar,

    lorando de los ojos que non sabe qué se far.

    e él a las ninnas tornólas a catar:

    «A Dios vos acomiendo, fijas, & a la mugier & al Padre spirital;

    agora nos partimos, Dios sabe el ajuntar.»

    Lorando de los ojos que non viestes atal,

    así s’ parten unos d’otros commo la unna de la carne.

    Mío Çid con los sos vassallos penssó de cavalgar;

    a todos esperando la cabeça tornando va.

    A tan grand sabor fabló Minaya Álbar Fánnez:

    «Çid ¿do son vuestros esfuerços? ¡En buen ora nasquiestes de madre!

    Pensemos de ir nuestra vía, esto sea de vagar.

    Aun todos estos duelos en gozo se tornarán;

    Dios que nos dio las almas consejo nos dará.»

    Al abbat don Sancho tornan de castigar

    cómmo sirva a donna Ximena & a las fijas que ha,

    e a todas sus duennas que con ellas están;

    bien sepa el abbat que buen galardón d’ello prendrá.

    Tornado es don Sancho & fabló Álbar Fánnez:

    «Si viéredes yentes venir por connusco ir, abbat,

    dezildes que prendan el rrastro & pienssen de andar,

    ca en yermo o en poblado podernos han alcançar.»

    Soltaron las rriendas, pienssan de andar;

    çerca viene el plazo por el rreino quitar.

    Vino Mío Çid yazer a Spinaz de Can;

    grandes yentes se le acogen essa noch de todas partes.

    Otro día mannana pienssa de cavalgar.

    Ixiendos’ va de tierra el Campeador leal;

    de siniestro Sant Estevan, una buena çipdad

    de diestro Alilón las torres que moros las han,

    passó por Alcobiella que de Castiella fin es ya,

    la calçada de Quinea ívala traspassar,

    sobre Navas de Palos el Duero va pasar,

    a la Figeruela Mío Çid iva posar.

    Vánssele acogiendo yentes de todas partes.

    19.

    I se echava Mío Çid después que fue çenado.

    Un suenno l’ prisó dulçe, tan bien se adurmió.

    El ángel Gabriel a el vinó en suenno:

    «Cavalgad, Çid, el buen Campeador,

    ca nunqua en tan buen punto cavalgó varón;

    mientra que visquiéredes bien se fará lo to.»

    Quando despertó el Çid la cara se sanctigó;

    sinava la cara, a Dios se acomendó.


    20.

    Mucho era pagado del suenno que a sonnado.

    Otro día mannana pienssan de cavalgar;

    es’ día a de plazo, sepades que non más.

    A la sierra de Miedes ellos ivan posar.

    21.

    Aún era de día, non era puesto el sol,

    mandó ver sus yentes Mío Çid el Campeador;

    sin las peonadas & omnes valientes que son

    notó trezientas lanças que todos tienen pendones.

    22.

    «¡Temprano dat çebada, si el Criador vos salve!

    El que quisiere comer; & qui no, cavalge.

    Passaremos la sierra que fiera es & grand;

    la tierra del rrey Alfonso esta noch la podemos quitar.

    Después qui nos buscare fallarnos podrá.»

    De noch passan la sierra, venida es la man,

    e por la loma ayuso pienssan de andar;

    en medio d’una montanna maravillosa & grand

    fizo Mío Çid posar & çevada dar.

    Dixoles a todos cómmo queríe trasnochar;

    vassallos tan buenos por coraçón lo an,

    mandado de so sennor todo lo han a far.

    Ante que anochesca pienssan de cavalgar,

    por tal lo faze Mío Çid que no lo ventasse nadi.

    Andidieron de noch que vagar non se dan.

    O dizen Castejón el que es sobre Fenares

    Mío Çid se echó en çelada con aquélos que él trae.

    23.

    Toda la noche yaze en çelada el que en buen ora nascó

    commo los consejava Minaya Álbar Fánnez.

    «¡Ya Çid en buen ora çinxiestes espada!

    Vos con C de aquesta nuestra conpanna

    pues que a Castejón sacaremos a çelada...»

    «Vos con los CC id vos en algara;

    alá vaya Álbar Álbarez & Álbar Salvadórez sin falla,


    e Galín Garçía una fardida lança

    cavalleros buenos que aconpannen a Minaya.

    A osadas corred que por miedo non dexedes nada.

    Fita ayuso & por Guadalfajara

    fata Alcalá legen las algaras,

    e bien acojan todas las ganançias,

    que por miedo de los moros non dexen nada.

    E yo con los C aquí fincaré en la çaga;

    terné yo Castejón don abremos grand enpara.

    Si cueta vos fuere alguna al algara

    fazedme mandado muy privado a la çaga;

    ¡d’aqueste acorro fablará toda Espanna!»

    Nonbrados son los que irán en el algara,

    e los que con Mío Çid ficarán en la çaga

    Ya quiebran los albores & viníe la mannana,

    ixíe el sol, ¡Dios, qué fermoso apuntava!

    En Castejón todos se levantavan,

    abren las puertas, de fuera salto davan

    por ver sus lavores & todas sus heredades.

    Todos son exidos, las puertas abiertas han dexadas

    con pocas de gentes que en Castejón fincaran;

    las yentes de fuera todas son deramadas.

    El Campeador salió de la çelada,

    corríe a Castejón sin falla.

    Moros & moras avienlos de ganançia,

    e essos gannados quantos en derredor andan.

    Mío Çid don Rodrigo a la puerta adelinnava;

    los que la tienen quando vieron la rebata

    ovieron miedo & fue desemparada.

    Mío Çid Ruy Díaz por las puertas entrava,

    en mano trae desnuda el espada,

    quinze moros matava de los que alcançava.

    Ganó a Castejón & el oro & la plata.

    Sos cavalleros legan con la ganançia,

    déxanla a Mío Çid, todo esto non preçia nada.

    Afevos los CC III en el algara,

    e sin dubda corren; fasta Alcalá legó la senna de Minaya,

    e desí arriba tórnanse con la ganançia

    Fenares arriba & por Guadalfajara.


    Tanto traen las grandes ganançias

    muchos gannados de ovejas & de vacas

    e de rropas & de otras rriquizas largas.

    Derecha viene la senna de Minaya;

    non osa ninguno dar salto a la çaga.

    Con aqueste aver tórnanse essa conpanna,

    fellos en Castejón o el Campeador estava.

    «El castielo dexó en so poder; el Campeador cavalga,

    saliólos rreçebir con esta su mesnada.

    Los braços abiertos rreçibe a Minaya:

    «¿Venides, Álbar Fánnez, una fardida lança?

    ¡Do yo vos enbias’ bien abría tal esperança!

    Esso con esto sea ayuntado;

    dovos la quinta si la quisiéredes, Minaya.»

    24.

    «Mucho vos lo gradesco, Campeador contado;

    d’aquesta quinta que me avedes mandado

    pagarse ía d’ella Alfonsso el Castellano.

    Yo vos la suelto & avello quitado.

    A Dios lo prometo, a aquel que está en alto:

    fata que yo me page sobre mío buen cavallo

    lidiando con moros en el campo,

    que enpleye la lança & al espada meta mano

    e por el cobdo ayuso la sangre destelando

    ante Ruy Díaz el lidiador contado,

    non prendré de vos quanto vale un dinero malo.

    Pues que por mi ganaredes quesquier que sea d’algo

    todo lo otro afelo en vuestra mano.»

    25.

    Estas ganançias allí eran juntadas.

    Comidios’ Mío Çid el que en buen ora fue nado

    al rrey Alfonsso que legaríen sus compannas,

    que l’ buscaríe mal con todas sus mesnadas.

    Mandó partir tod aqueste aver

    sos quinnoneros que ge los diessen por carta.

    Sos cavalleros i an arribança,

    a cada uno d’ellos caen C marchos de plata


    e a los peones la meatad sin falla;

    toda la quintaa Mío Çid fincava.

    Aquí non lo pueden vender Nin dar en presentaja,

    nin cativos nin cativas non quiso traer en su companna;

    fabló con los de Castejón & envió a Fita & a Guadalfagara,

    esta quinta por quánto serie conprada;

    aun de lo que diessen oviessen grand ganançia.

    Asmaron los moros III mill marcos de plata;

    plogo a Mío Çid d’aquesta presentaja.

    A terçer día dados fueron sin falla.

    Asmó Mío Çid con toda su conpanna

    que en el castiello non i avríe morada,

    e que seríe rretenedor mas non i avríe agua.

    «Moros en paz, ca escripta es la carta,

    buscarnos íe el rrey Alfonsso con toda su mesnada.

    Quitar quiero Castejón: ¡oid, escuellas & Minyaya!

    26.

    Lo que yo dixier non lo tengades a mal.

    En Castejón non podríemos fincar;

    çerca es el rrey Alfonsso & buscarnos verná.

    Mas el castielo non lo quiero hermar;

    çiento moros & çiento moras quiérolas quitar,

    porque lo pris d’ellos que de mí non digan mal.

    Todos sodes pagados & ninguno por pagar.

    Cras a la mannana pensemos de cavalgar,

    con Alfonsso mío sennor non querría lidiar.»

    Lo que dixó el Çid a todos los otros plaz.

    Del castiello que prisieron todos rricos se parten;

    los moros & las moras bendiziéndol’ están.

    Vansse Fenares arriba quanto pueden andar,

    troçen las Alcarias & ivan adelant,

    por las Cuevas d’Anquita ellos passando van,

    passaron las aguas, entraron al campo de Torançio,

    por essas tierras ayuso quanto pueden andar,

    entre Fariza & Çetina Mío Çid iva albergar.

    Grandes son las ganançias que prisó por la tierra do va.

    Non lo saben los moros el ardiment que an.

    Otro día movios’ Mío Çid el de Bivar


    e passó a Alfama, la Foz ayuso va,

    passó a Bovierca & a Teca que es adelant

    e sobre Alcoçer Mío Çid iva posar

    en un otero rredondo fuerte & grand;

    açerca corre Salón, agua no l’ puedent vedar.

    Mío Çid don Rodrigo Alcoçer cueda ganar.

    27.

    Bien puebla el otero, firme prende las posadas,

    los unos contra la sierra & los otros contra la agua.

    El buen Canpeador que en buen ora nascó

    derredor del otero, bien çerca del agua,

    a todos sos varones mando fazer una cárcava

    que de día nin de noch non les diessen arebata,

    que sopiessen que Mío Çid allí avíe fincança.

    28.

    Por todas esas tierras ivan los mandados

    que el Campeador Mío Çid allí avíe poblado,

    venido es a moros, exido es de christianos.

    En la su vezindad non se treven ganar tanto.

    Agardando se va Mío Çid con todos sus vasallos;

    el castiello de Alcoçer en paria va entrando.

    29.

    Los de Alcoçer a Mío Çid ya l’ dan parias de grado

    e los de Teca & los de Terrer la casa;

    a los de Calatauth sabet, mal les pesava.

    Alí yogó Mío Çid complidas XV semmanas.

    Quando vio Mío Çid que Alcoçer non se le dava

    el fizo un art & non lo detardava:

    dexa una tienda fita & las otras levava,

    cojós’ Salón ayuso la su senna alçada,

    las lorigas vestidas & çintas las espadas

    a guisa de menbrado por sacarlos a çelada.

    Véyenlo los de Alcoçer, ¡Dios, cómmo se alabavan!

    «Falido a a Mío Çid el pan & la çevada.

    Las otras abes lieva, una tienda a dexada;

    de guisa va Mío Çid commo si escapasse de arrancada.


    Demos salto a él & feremos grant ganançia

    antes que l’prendan los de Terrer;

    si non, non nos darán dent nada.

    La paria qu’el a presa tornarnos la ha doblada.»

    Salieron de Alcoçer a una priessa much estranna;

    Mío Çid quando los vio fuera cogios’ commo de arrancada,

    cojos’ Salón ayuso, con los sos a buelta anda.

    Dizen los de Alcoçer: «¡Ya se nos va la ganançia!»

    Los grandes & los chicos fuera salto davan,

    al sabor del prender de lo al non pienssan nada;

    abiertas dexan las puertas que ninguno non las guarda.

    El buen Campeador la su cara tornava,

    vió que entr’ellos & el castiello mucho avíe grand plaça;

    mandó tornar la senna, apriessa espoloneavan:

    «¡Firidlos, cavalleros, todos sines dubdança,

    con la merçed del Criador nuestra es la ganançia!»

    Bueltos son con ellos por medio de la lanna,

    ¡Dios, qué bueno es el gozo por aquesta mannana!

    Mío Çid & Álbar Fánnez adelant aguijavan,

    tienen buenos cavallos sabet, a su guisa les andan,

    entr’ellos & el castiello en essora entravan.

    Los vassallos de Mío Çid sin piedad les davan,

    en un ora & un poco de logar CCC moros matan.

    Dando grandes alaridos los que están en la çelada

    dexando vanlos delant, por el castiello se tornavan,

    las espadas desnudas a la puerta se paravan;

    Luego legavan los sos ca fecha es el arrancada.

    Mío Çid gannó a Alcoçer, sabent, por esta manna.

    30.

    Vino Pero Vermúez que la senna tiene en mano,

    metióla en somo en todo lo más alto.

    Fabló Mío Çid Ruy Díaz el que en buen ora fue nado:

    «¡Grado a Dios del çielo & a todos los sos sanctos:

    ya mejoraremos posadas a duennos & a cavallos!




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    Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.






     

    DEPOESIA. Ovidio Nason. Vega de Magaz, León
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